Oct 282016
 

Andalucía ya tiene su propia Constitución

cartelEsta es una de las conclusiones más importantes a la que llegamos tras nuestra participación en las I Jornadas por la Constitución andaluza el año pasado en Antequera. Los próximos días 29 y 30 de octubre se celebrarán las II Jornadas, en esta ocasión en Sevilla y lo que nos proponemos como objetivo en las mismas es el de dar un paso más en la construcción del bloque social que haga posible iniciar un camino anitcapitalista de liberación de Andalucía.

Ahora nos preguntamos ¿por dónde empezar o proseguir el camino de la liberación? Para ello queremos profundizar en las respuestas que dio el andalucismo histórico de la mano de Blas Infante y de las propuestas que contiene nuestro texto constitucional, más que ná porque esas propuestas se realizaron en unas circunstancias parecidas a las actuales.

Vivimos en una situación prebélica a nivel internacional muy similar a la de aquellos momentos. Son guerras que no se realizan para reponer el Orden Mundial, sino para imponer una nueva División Internacional del Trabajo de la mano de la potencia hegemónica que sustituya derrotando a la actual, los decadentes Estados Unidos (en aquel entonces la potencia decadente era Gran Bretaña).

También son épocas de aumento del fascismo. En aquella ocasión apareció para evitar el avance obrero, la ruina de los Estados-nación modernos y la de sus élites en el poder, en unos momentos de gran fortaleza organizativa de la clase obrera y de avance de sus aspiraciones de control obrero de la economía, de construcción de sus propias herramientas de soberanía. Pero hoy el fascismo, incluso el que se disfraza de sectas fundamentalistas, es preventivo, ya que por el momento no existe “peligro” de que la clase obrera pueda aspirar, por el momento, a participar de nuevo como sujeto revolucionario.

Por fascismo preventivo entendemos que las élites se están preparando para la agudización de la crisis acorazando aún más al Estado, convirtiéndoles en estados policiales para tomar la delantera a las movilizaciones y rebeliones obreras y las del conjunto de excluidos del sistema, que sin duda se irán produciendo. Nosotros, la izquierda radical, la izquierda que lucha por la liberación de la clase obrera y de los pueblos y naciones colonizadas y periféricas del capitalismo, también deberíamos estar preparándonos para la agudización de la crisis y las consiguientes agudizaciones de las movilizaciones y luchas.

Por esto nos planteamos como objetivo el que en estas segundas Jornadas por la Constitución andaluza podamos abrir el debate sobre el qué hacer, el por dónde empezar nuestro camino de liberación. O lo que es lo mismo, cómo iniciar la lucha para hacer efectivo artículo 1º de nuestra constitución: “Andalucía es soberana y Autónoma; se organiza en una democracia republicana representativa, y no recibe su poder de ninguna autoridad exterior al de las autonomías cantonales que le instituyen por este Pacto”.

Para lo que deberemos trabajar para derribar los dos impedimentos principales que señala Blas Infante para la realización de nuestro Ideal andaluz:

la tiranía político-administrativa que impide a los individuos, directamente, tomar parte en la vida y gobierno de la sociedad” y “la tiranía económico-social que determina indirectamente tal efecto”.