Dic 032018
 

Aún seguimos en la estela provocada por la crisis económica que estallara, hace ya más de diez años, en todo el mismísimo centro del sistema capitalista mundial, la civilización euro/occidental/céntrica. Una estela compuesta con dos ingredientes principales. Uno lo constituye el robo y la extorsión a la clase obrera y a los pueblos explotados y oprimidos del mundo, el otro es la elevadísima concentración de capital en manos privadas y el consiguiente enriquecimiento criminal de las grandes fortunas.

Y en estas estamos cuando va tomando cuerpo también una crisis en el campo político de igual o mayor magnitud. La democracia liberal, como el mejor modelo de gobierno posible para el liberalismo, hace aguas en el centro, en la semiperiferia y en la periferia del sistema mundo capitalista. El fascismo, o neo-fascismo, asoma con fuerza inusitada en todos los rincones del planeta. Más que nada porque se aproxima una nueva crisis económica de imprevisible magnitud y los poderosos tienen que prepararse para posibles respuestas radicales de los pueblos y de la clase obrera que quizás ya no soportáramos una nueva fase de robo similar al que venimos soportando desde entonces.

Este 4 de diciembre son ya cuarenta y un años del Día de Andalucía, y cuarenta años de la firma del Pacto de Antequera por el que la izquierda revolucionaria y anticapitalista, como se autodefinía, se comprometió con los poderes del Estado franquista a reconducir el proceso autonómico por la senda constitucional.

Cuarenta años sin autocrítica, aceptando y acatando la permanencia de Andalucía como tierra conquistada, aceptando y acatando la altísima concentración de capital que ha operado en nuestra tierra, conseguida con sangre obrera y andaluza, porque la apropiación del producto de nuestro trabajo es apropiación de vida humana, de sangre humana.

Las crisis económicas y políticas, el avance de la extrema derecha, sólo son indicios de que ni los de arriba pueden seguir gobernando como hasta ahora, ni los de abajo están dispuestos a seguir siendo gobernados como hasta ahora. Estamos en un momento que Lenin calificaría de pre-revolucionario, o como dirá Wallerstein, de bifurcación, donde cualquier propuesta, por pequeña y débil que sea pueda hacerse con la hegemonía. Es el momento del efecto mariposa o el de la chispa que incendia praderas.

Propuesta que ha de ser de ruptura, descolonizadora, de liberación, soberanista, que construya una política verdaderamente democrática y una economía verdaderamente democrática. Política y economía de vida, de paz y de desarrollo humano.

Propuesta que para el andalucismo revolucionario  de Blas Infante consistía en la abolición de los poderes centrales del Estado para hacer una Andalucía Libre. Una Andalucía cuyos problemas están planteados y resueltos en la constitución andaluza de 1883, donde Andalucía es autónoma y soberana y no recibe su poder de ninguna fuerza externa al propio pueblo andaluz.

Quienes estén dispuestos a coger el testigo del andalucismo revolucionario podrán hacernos llamamientos de unidad. Quienes sigan usando palabras engañosas para evitar la ruptura, la abolición de los poderes centrales del Estado y para impedir el hacer efectivo al menos el artículo 1º de nuestra constitución, se pueden ahorrar sus llamamientos de unidad porque de lo que se trata es de acabar con el capitalismo, no sólo con su lado más oscuro.

Por la Revolución andaluza,

Viva Andalucía  Libre

4 de diciembre de 2018

 

Miguel Cano Cruz

Secretario  de representación del Sindicato Unitario de Andalucía

Nov 262018
 

Para poder valorar lo que nos jugamos la clase obrera andaluza en las próximas elecciones del 2 diciembre, hemos invitado  a que nos presenten sus propuestas programáticas a Nación Andaluza, al Partido Comunista del Pueblo Andaluz y a Adelante Andalucía. El pasado 23 de noviembre tuvo lugar la presentación de la candidatura de Nación Andaluza a cargo de Roberto Manzano, quien la encabeza por nuestra provincia.

El martes 27 contaremos con la presencia de la candidatura por Huelva del Partido Comunista del  Pueblo Andaluz y el jueves 29 con la de Adelante Andalucía.

Por su  parte Roberto Manzano de Nación Andaluza, desgranó parte de sus propuestas programáticas sobre economía y sobre los derechos de trabajadores y trabajadoras, contestando nuestra pregunta de ¿Qué nos jugamos la clase obrera en las próximas elecciones andaluzas?

Poco o nada fue la sorprendente respuesta del candidato a quienes gran parte de la asistencia agradeció el valor de decir lo que muchas pensamos y que nadie dice en campaña electoral. La explicación la sitúa Manzano en el corsé que suponen una reglas de juego como son las que establecen la Constitución española y el Estatuto de Autonomía que poco o ningún poder de autogobierno nos permiten a las andaluzas y andaluces. Muchas de las promesas electorales que se escuchan estos días son irrealizables pues necesitan una previa reforma constitucional y estatutaria para las que por el momento no existen condiciones para que se realicen de acuerdo con los intereses y anhelos de la clase obrera y del pueblo andaluz.

No obstante si que se podría mejorar nuestras condiciones de vida y trabajo, dentro del orden político actual como es la reivindicación de un Concierto Económico entre Andalucía y España, para desde ahí contar con cierta autonomía en la gestión pública o una  Reforma Agraria que, paralizando la privatización de las tierras de titularidad pública y fomentando la creación de cooperativas jornaleras para que las explotaran, asegurando una importante creación de empleo, de riqueza y el establecimiento de las bases para la soberanía alimentaria.

Importante también la reivindicación de un Marco Andaluz de Relaciones Laborales y la aprobación de un Estatuto de trabajadores y trabajadoras que aspire, al igual que el pensamiento de Blas Infante, a considerar la única propiedad legítima la que proviene del trabajo propio, convirtiendo al jornalero en labrador y extendiendo esta aspiración a la industria, servicios y comercio. Abriendo las puertas al control obrero de la producción.

Roberto Manzano también repasó otras aspiraciones soberanistas pero centrándose en el hecho de la misma participación electoral de la que son abstencionistas desde 2004. El candidato justifica el cambio de postura de su organización en el hecho que, según él, queda patente en esta ocasión la orfandad de los votantes soberanistas pues de las demás candidaturas no solo está claro la ausencia de propuestas revolucionarias y de liberación del capitalismo de la clase obrera, sino que también la ausencia de propuestas revolucionarias y de liberación del pueblo andaluz.

A la pregunta de que  si existiera la posibilidad apoyarían un gobierno de izquierda para evitar el  gobierno de la derecha Manzano respondió que no, que su presencia en el Parlamento está para avanzar en la senda del socialismo y de la liberación de Andalucía luchando por la aplicación de sus propuestas y no sirviendo de bastón a quien no se haya sabido ganar el apoyo mayoritario de nuestro pueblo.

Finalizando el acto con un caluroso aplauso por parte de la asistencia y llamando al voto de las trabajadoras y trabajadores a Nación Andaluza.

 

 

Nov 222018
 

El Sindicato Unitario  de Huelva ha propuesto a los representantes de las candidaturas por Huelva de las elecciones autonómicas, nos expliquen y debatan con nosotras sus propuestas económicas programáticas y, especialmente, sus propuestas sobre derechos del trabajo.

Hemos propuesto esta iniciativa a Adelante Andalucía, Partido Comunista del Pueblo Andaluz y a Nación Andaluza, y todas ellas nos han respondido casi de inmediato que están interesadas.

Todas las charlas se harán en nuestros locales, a las 19,30. Toda la afiliación del Sindicato Unitario de Huelva tenemos la oportunidad de conocer de primera mano, las propuestas que estas organizacines se comprometen a defender en el Parlamento andaluz en caso de salir elegidos.

Inaugura este ciclo de actos el partido político NACIÓN ANDALUZA, el próximo viernes 23 de noviembre. Nada más estén concretadas las demás fechas os la daremos a conocer a través de nuestros medios.

Nov 212018
 

 

Los pasados 27 y 28 de octubre se realizaron las IV Jornadas por la Constitución Andaluza en Huelva. Fue un verdadero honor poder organizar estas jornadas por la liberación de Andalucía, el socialismo, el feminismo y la confraternización con todos los pueblos, naciones y clase obrera mediterráneas.

Desde 2016 comenzamos las Jornadas con una manifestación por  la Constitución andaluza. Creemos que en esta ocasión, ha sido la primera vez en la historia que se haya reivindicado por las calles de Huelva nuestra Constitución de 1883.

Tras  las exposiciones de las diferentes mesas y los debates posteriores, se vivieron momentos de intensa camaradería entre la asistencia.  Especialmente interesante la mesa de los Centros Andaluces del Pueblo que presentaron una ponencia sobre los conceptos de Soberanía y Socialismo en nuestra constitución, en la que hemos participado en su elaboración desde el Sindicato Unitario.

Concluimos el Domingo con la  intención de mantener esta convocatoria anual, para lo que se propuso a Almería como la próxima sede del quinto encuentro, y su formato actual, aunque reforzando los aspectos y el debate entorno a nuestra constitución y su actualización como programa revolucionario de liberación del pueblo andaluz y de su clase obrera.

Cabe destacar la representación de la obra de Bertolt Brecht, los Fusiles de la Madre Carrar, a cargo del Centro Andaluz de Pueblo J. Félix Rivera de Huelva, al concluir la jornada del sábado, obra que relata la vida de un pueblo pescador andaluz durante la guerra civil, justo después de producida la “desbandá” de Málaga y la toma de Motril por las fuerzas fascistas, que consiguió emocionar a todo el público.

Vídeo Mesa Feminista

Video mesa internacionalista

Mesa de los  Centros Andaluces

Mesa Política; Construcción de la República andaluza

 

Momentos de la representación de los Fusiles de la Madre Carrar de Bertlot Brecht.

 

 

 

 

Jun 252018
 

Reivindicando los derechos de las trabajadoras y trabajadores

 

Nuestro compañero y Secretario de Acción Sindical del Sindicato Unitario en Huelva, tras un largo periodo de baja, vuelve al trabajo (mecánico) pero le han dado una escoba para barrer las calles del pueblo. No vemos otra intención que el machaque psicologico y poner obstáculos a la actividad sindical.

Jun 212018
 

Desde mediados de los años 90 del siglo pasado asistimos a explosiones de protestas jornaleras, año tras año coincidiendo con el final de las campañas de los frutos rojos. La mayoría de las ocasiones aisladas y silenciadas, y en otras,  las  menos, con repercusión en los medios de comunicación. Todas ellas responden a las duras y denigrantes condiciones de trabajo padecidas durante las campañas, donde la práctica generalizada es el incumplimiento del convenio y resto de legislación reguladora de las relaciones laborales. Y donde en ocasiones, más de las que nos pudiéramos imaginar, no existen límites en bajeza humana y en humillaciones  constantes hacia la clase jornalera.

Así nos encontramos  en esta ocasión de 2018, con la repugnante y vomitiva situación en la que se han visto envueltas algunas compañeras que han tenido la valentía de denunciar haber sido acosadas sexualmente.

Este escenario de los campos  andaluces de Huelva tuvo un inicio en el tiempo pero parece no tener  fin.  Y como en toda situación en la que se producen sufrimiento y víctimas, existen unos culpables. Encauzar  las necesarias manifestaciones de rabia jornalera sin denunciarlos denotan una total ignorancia de la raíz de la situación laboral en las grandes explotaciones agrícolas andaluzas; o se encauzan buscando intereses ajenos a la búsqueda de soluciones reales y duraderas  o, lo que es peor, pudieran denotar complicidad con los verdugos.

Autores intelectuales.- La Unión Europea.

Los intereses generales de la Unión Europea, en la que el Estado español  es socio preferente al ser la cuarta economía de su Unión Monetaria (por lo que aporta su parte correspondiente), se concretan para el tema que nos ocupa dentro de la política económica de la Unión, que no consiste en otra cosa que el mantener la hegemonía franco-alemana sobre las Europas. Es decir, la hegemonía de la Europa noroccidental frente a la Europa mediterránea y la Europa oriental.

Y al servicio de esos intereses se planifica la actividad económica que ha de tener cada rincón, cada parcela, de este mercado unido europeo, en el que a Andalucía parece ser que le ha tocado en suerte  la producción  extractiva, la química básica, la agricultura intensiva y el turismo de masas.

Particularmente, la agricultura andaluza está destinada a: mantener la casta terrateniente del sector ante la competencia de países más competitivos en la producción agrícola; y a abastecer el mercado de la Unión de productos del sector primario y a bajo precio, para lo que se requiere una agricultura intensiva, devoradora de la fertilidad de nuestro suelo, y también de una gran cantidad de mano de obra barata.

Pero para llevar a cabo estos planes han de desregular previamente  el mercado laboral interno en el Estado español,  que en esos años estaba relativamente bien pagado y con derechos laborales  y sindicales reconocidos, también relativamente, aceptados y acatados por todos los agentes sociales.

Autores materiales.-

Estos  son: las Instituciones de gobierno europeas, el Estado español con sus Cortes Generales, Juntas autonómicas de gobierno (en nuestro caso la Junta de Andalucía), diputaciones y ayuntamientos, de quienes además dependen Jueces y policías. Y a los que se unen las mafias de tráfico de seres humanos. Veladores y fieles cumplidores todos ellos de los objetivos de la Unión con las siguientes herramientas:

  • Con el concurso de las mafias inundan el mercado laboral interno de mano de obra, forzando a la baja los salarios y relajando el cumplimiento de las leyes laborales y de los convenios. Aumentando la productividad y rentabilidad del tráfico de seres humanos y,  por lo tanto,  los recursos en “B” del Estado, que junto al incautado por el tráfico de armas y de drogas, constituyen los verdaderos fondos reservados que escapan de cualquier control democrático por mínimo que sea.

 

  • Con reformas laborales que vayan legalizando las situaciones de incumplimientos de leyes, de convenios, de reducción del jornal,  de aumento de los ritmos de trabajo y de aumento de la jornada laboral.

 

  • Con reformas del código penal que aumentan las penas y las multas de quienes se atreven a denunciar. Cuando no, usando los medios necesarios para hacer creer a la población ajena a estas actividades, en la maldad de los trabajadores o trabajadoras, en definitiva, en la maldad de las víctimas.

 

  • Inundado el mercado laboral interno con el efecto llamada que realiza la Unión Europea propagando su prosperidad, mientras que el hambre y las guerras que esa misma Europa provoca en África o en Oriente próximo, arrojan a cientos de miles de sus hijos e hijas, a pecho descubierto,  a ser explotadas y explotados por la voracidad y avaricia europea.

Esta situación provocó un fuerte cambio étnico en la clase obrera andaluza, fundamentalmente la jornalera, de la que su sector más atrasado y más animal pasa a convertirse en la quinta-columna del racismo de Estado y en el soporte material de apoyo a las alternativas de extrema derecha. Mientras que el sector más progresista y demócrata se vio reforzado con la organización y la lucha de estos nuevos componentes étnicos que con el tiempo aprendían el idioma, se enteraban de sus derechos y algunos y algunas de ellos y ellas encabezaron nuevas y refrescantes luchas.

¿Cómo impedir esto segundo?  Con el invento onubense de la contratación en origen, para lo cual se establece un número de trabajadores necesarios, resultado de las peticiones empresariales de mano de obra estable durante toda la campaña. Se crea una comisión formada por representantes de empresarios, instituciones del Estado y de los sindicatos que ostentan la condición de más representativos. Se elige un país con gente mucho más necesitadas que nosotras. Y se realiza la selección, preferentemente mujeres con cargas familiares. Dicen que para que no se queden y retornen, pero lo cierto es que son más pacientes en el sacrificio por las necesidades de sus descendencias y/o ascendencias.

Así que al gran número de jornaleras y jornaleros del mercado laboral interno, formado por gente nacida aquí como fuera de aquí, muchos de ellas y ellos “sin papeles”, se les une cada campaña agrícola para “ordenar los movimientos migratorios”, 20, 50 o 70 mil trabajadoras y trabajadores de más,  traídas desde cientos e incluso miles de kilómetros de distancia.

¿Alguien le ve sentido?  Pues lo tiene. En primer lugar se crea un nuevo tipo de relación laboral,  la de la mano de obra temporal de la gleba. Temporal,  pues se realiza para que cuando concluyan los  trabajos  de cada campaña desaparezca del mercado laboral interno del Estado español. Y de la gleba, pues sus condiciones de trabajo se asemejan más a la servidumbre  que  al trabajo asalariado,  en tanto que a muchas de ellas se les ha secuestrado los pasaportes, o se les dan “viviendas” dentro de las fincas, que no reúnen condiciones de habitabilidad, sin transporte público para desplazarse a los municipios cercanos para abastecimientos o relaciones sociales extra-laborales… Tampoco conocen el idioma ni entienden lo que  establecen los convenios y leyes laborales sobre sus derechos, ni conocen los mecanismos sociales de protección de los más necesitados, ni, por su condición de temporal,  tendrán tiempo de conocerlos.

En segundo lugar dejan a un gran número de jornaleras y jornaleros del mercado laboral interno sin trabajo, de los que los “sin papeles” juegan un papel fundamental: los asentamientos.

Durante las  campañas  agrícolas  se consiente por parte de las autoridades, el asentamiento de un gran número de sin papeles en las cercanías, malviviendo en chozas, dispuestos a trabajar en cualquier momento, a cualquier precio y bajo cualquier condición. Asegurando la recogida de los frutos todos los días de cada campaña, independientemente de las festividades, descansos, etc. que disfrutan los jornaleros y jornaleras del mercado laboral interno “con papeles”,  reforzando el carácter racista de la jerarquización de la mano de obra andaluza.

No obstante tenemos que decir que no nos oponemos a la contratación en origen para aquellos sectores para los que exista una verdadera oferta de empleo no cubierta por el mercado laboral interno, fundamentalmente en puestos de alta cualificación teórica, técnica y profesional.

Nosotras, la gente del Sindicato Unitario de Andalucía,  creemos que ante cada ataque, ante cada abuso que suframos la clase obrera y a los que podamos ofrecer resistencia, hay que, al mismo tiempo, señalar a los verdaderos culpables del sufrimiento jornalero del siglo XXI: la Unión europea y su manigero en Andalucía, el Estado español, sus Instituciones y agentes sociales.

Éstos últimos, incluso los llamados alternativos, que al reclamar respeto de derechos en la contratación en origen están defendiendo la existencia de las jornaleras de la gleba, que al reclamar mayor control democrático y mayor participación en las elecciones sindicales, no ponen en cuestión los instrumentos de control de la casta empresarial sobre la clase obrera, que al exigir mayor actividad y eficacia de la Inspección de Trabajo están poniendo en las manos del propio sistema que genera el dolor jornalero la exclusividad en erradicar ese dolor, que al estar presentes en las Instituciones como representantes de sus votantes aún no usan su situación privilegiada para denunciar a esas mismas Instituciones que se alimentan de nuestro sufrimiento.

Nosotras aún estamos esperando y fomentando la aparición y fortalecimiento de las organizaciones  sociales,  económicas  y políticas  que proclamen y trabajen por la socialización de la Tierra, liberándola de cualquier tipo de posesión, que proclamen la conversión de la clase jornalera en clase labradora, propietaria del fruto de su trabajo. Que asuman la resolución de nuestros problemas y sufrimientos como lo asumieron los federales andaluces de 1883 en su propuesta de Constitución andaluza. Es decir, que asuman las aspiraciones  del andalucismo revolucionario de Blas Infante.

En definitiva,  esperando y  fomentando la construcción de un marco andaluz  y democrático de relaciones laborales en el campo, la industria, el comercio y los servicios, donde las trabajadoras y trabajadores tengamos capacidad real y democrática de decisión sobre nuestras  condiciones  de vida y trabajo, y sobre la producción; qué, cuanto, cómo y para qué se produce, para lo que es necesario que Andalucía deje de ser esclava de Europa, su primera colonia interna. Por ello, hoy más que nunca

¡¡Viva la clase jornalera!!

¡¡Viva Andalucía Libre!!

Jun 082018
 

Desde el Sindicato Unitario de Almería, estamos asistiendo a varios trabajadores que han interpuesto, a través de nuestros servicios jurídicos, demandas de despido y de reclamación de cantidad contra la empresa Servicios Sociosanitarios Generales.

Más allá de las futuras sentencias, que esperamos condenen a la empresa por despidos improcedentes y a pagar las cantidades debidas, los comentarios que nos hacen los trabajadores sobre sus condiciones de trabajo, aunque habituales en todos los servicios que la Junta de Andalucía tiene subcontratados con empresas privadas, no dejan de sorprendernos.

Esta empresa en cuestión, Servicios Sociosanitarios Generales, en la delegación de Almería al menos, se dedica al transporte de enfermos en ambulancias, cubriendo gran parte de la plantilla con contratos temporales en prácticas.

Estos trabajadores en concreto, además de haber cobrado un 40% menos de salario del establecido en el convenio de aplicación, han sido obligados a realizar servicios de urgencias con ambulancias colectivas, algunas sin un mínimo botiquín. Hay que tener en cuenta que las ambulancias colectivas son las usadas para quienes tengan problemas de movilidad, o vivan en zonas aisladas…

En dichas ambulancias colectivas se han llegado a transportar enfermos con roturas de cadera, tobillos, luxaciones de hombros o pelvis, ictus, infartos… y son conducidos por un sólo técnico de emergencias sanitarias, que no son ni auxiliares ni enfermeros. A veces han tenido que llamar al 061 para que las personas trasladadas en dichas ambulancias contaran con un servicio médico adecuado.

También podemos contar el caso de un trabajador que se está siendo investigado judicialmente por lo penal  ante la denuncia de los familiares de un enfermo que falleció en uno de esos transportes, sin que los servicios jurídicos de la empresa le hayan ofrecido hasta el momento algún tipo de cobertura jurídica.

No se nos puede olvidar otro comentario que nos hacen los trabajadores acerca de los desplazamientos que en ocasiones tienen que realizar a gran distancia, como por ejemplo de uno de Almería hasta Barcelona y vuelta, con un solo conductor, sin descanso reglamentario alguno en todo el recorrido, sin que haya recibido dietas o le hayan abonado hora extra alguna. Con el peligro que esto puede suponer para el propio trabajador, paciente, familiares y otros conductores, a lo que hay  que añadir el mal estado de algunos de los vehículos.

Y por ir terminando, destacar el trato que reciben estos trabajadores “en prácticas”, humillante e indigno para cualquier ser vivo, con cambios de horario permanentemente, realizando más de 3.000 horas de trabajo al año, como hemos dicho anteriormente, sin cobrar horas extras y con un 40% menos de salario de lo establecido en el convenio de aplicación. De tal forma que si bien al principio no denuncian por conservar sus puestos de trabajo, cuando los despiden, alegando fin de contrato, ninguno quiere recuperar su puesto de trabajo-esclavo.

Volveremos sobre este caso cuando vayamos teniendo las primeras sentencias de los juzgados de lo social de Almería, ante los que se ha demandado a la empresa por despido y en reclamación de cantidad de los salarios dejados de percibir.

No obstante, en un país que se autodefina como democrático y dirigido por sucesivos gobiernos socialistas durante cuarenta años como el Andaluz, debería estar prohibido constitucionalmente o estatutariamente, la externalización de los servicios públicos a empresas privadas.

Evidentemente, el objetivo de cualquier capital privado es el aumento de ese mismo capital: las ganancias, los beneficios. Y la Junta de Andalucía, sabiéndolo, no para de externalizar servicios públicos a empresas privadas. Vigilancia, limpieza, transportes, servicios sanitarios, sistema educativo, viviendas públicas… Grandes beneficios privados, puente hacia la corrupción, aumento de la explotación laboral, aumento de las desigualdades (a igual trabajo distintos salarios), de las enfermedades profesionales, accidentes y víctimas…

Nuestra Constitución, la andaluza de 1883, establece el derecho a la propiedad privada pero limitada por los derechos sociales. La Constitución impuesta en 1978 y el Estatuto de Autonomía para Andalucía dicen lo contrario, brindando al sol las libertades de empresa y mercado, a las que se les conceden las máximas protecciones políticas, jurídicas, policiales y militares llegados el caso. Y, por ello, el abandono de la prestación de los derechos sociales de toda la población en general y de la clase obrera en particular.

Leyes que protegen la avaricia del capital privado en cada concurso público para la realización de esos servicios externalizados a la actividad privada, y que ante la obligación de subrogación en los mismos derechos y salarios de los trabajadores y trabajadoras de las plantillas, o les amenazan con el despido si no se bajan los salarios, como por ejemplo la marinería de los Puertos Públicos Deportivos de Andalucía, donde acordaron bajárselos, o se les amenaza con el despido si no se bajan los salarios, como por ejemplo al personal administrativo de esos mismos Puertos Públicos, donde fueron despedidos y despedidas por no acordar bajarse los salarios, ya de por sí bastante insuficientes.

Blas Infante, en su programa electoral a Cortes Constituyentes de la II República en la candidatura Coalición Republicana Revolucionaria Federalista Andaluza, abogaba por la remunicipalización y reprovincialización de todos los servicios públicos, con la prohibición de dejarlos en manos del capital privado.

Desde el Sindicato Unitario de Andalucía soñamos porque en este periodo preelectoral, a un año de próximas elecciones municipales, autonómicas y europeas, surjan candidaturas que defiendan programas de este tipo, para que podamos iniciar la construcción de una Andalucía verdaderamente democrática y con un gobierno verdaderamente socialista. O como establece  nuestra Constitución de 1883: una Andalucía autónoma y soberana,  organizada en una democracia republicana y representativa… que busca la igualdad social mediante la independencia económica del pueblo.

Por un Marco Andaluz y Democrático de relaciones laborales

Fuera explotadores y explotadoras de Andalucía.

Viva Andalucía Libre

Abr 302018
 

VIVA ANDALUCÍA LIBRE

VIVA LA CLASE OBRERA LIBRE

Son ya 129 los años que han transcurrido desde que se estableciera por la II Internacional, el 1º de mayo como día internacional de la clase obrera, en conmemoración de los anarquistas ejecutados en Estados Unidos por luchar por la mejora de las condiciones de vida y trabajo.

Muchas víctimas de la lucha obrera han caído desde entonces hasta hoy, cuando aún, en la mayoría de países, la acción sindical, reivindicativa, las manifestaciones, reuniones… no sólo siguen prohibidas sino castigadas como acciones terroristas contra el Orden y la Ley.

También es verdad, que en un pequeño rincón de ese mundo, en Europa occidental, en el pasado siglo, el empuje de la revolución bolchevique y la fuerte organización obrera en los demás países, consiguieron arrancar ciertos derechos democráticos. Aunque hoy, sin la amenaza bolchevique, y sin que la clase obrera esté aun nuevamente organizada, nos los están arrebatando todos y cada uno de ellos.

HUELVA: MANIFESTACIÓN
Antiguo estadio , 12:00 h.

Y nos la arrebatan desde su democracia, desde sus leyes, desde sus constituciones, policías y ejércitos. Leyes que no dudan en aplicar al enemigo, al pueblo, porque para los amigos están el enchufismo y el favoritismo.

Hoy, siglo XXI, un 90% de la clase obrera mundial está fuera de esa Europa occidental. Étnicamente no son blancos, en religión no son cristianos, y en género son, en su mayoría mujeres a un par de euros/día por 16 o más horas de trabajo,  sin las más mínimas condiciones de seguridad y salubridad.

La libertad de mercado y la libertad de comercio del capitalismo están asentadas en el sufrimiento de la mayoría de la población mundial. La acumulación brutal e indecente de riquezas en unas pocas manos, se asienta sobre gente que sufre y muere en la indigencia.

Estos son los valores supremos del sistema capitalista: acumulación privada de riquezas, caiga quien caiga.

129 años después de aquella primera conmemoración internacional de la lucha obrera, el balance es poco alentador. Nunca en la historia de la humanidad ha habido tanta acumulación de riquezas en tan pocas manos, nunca en la historia de la humanidad se ha esquilmado tanto a naciones y pueblos indefensos, y nunca en la historia de la humanidad se ha conseguido tanta diferencia entre ricos y pobres como con la instauración del sistema capitalista.

Pero al igual que los poderosos han ido aprendiendo y refinando la dominación y explotación sobre la mayoría de la población, las personas dominadas, explotadas y las naciones expoliadas hemos ido aprendiendo. Hoy la vieja Europa está de nuevo en crisis y con ella el amo que  impuso a Andalucía, el Estado español. Sus partidos, sus sindicatos, sus Instituciones están en crisis, corroídas de corrupción, desde las más altas instancias hasta el municipio más pequeño.

Y para sostenerse en el poder no dudan en acorazar al Estado, en hacerlo más y más policiaco contra quienes se defienden de las agresiones del capitalismo. Penas de cárcel y multas millonarias para la disidencia, mientras que para los amigos corruptos la prescripción de delitos o cárcel de cinco estrellas.

Europa occidental y su jefe los Estados Unidos de Norteamérica, están en franca decadencia. Ni pudieron en Vietnam, ni pueden en Venezuela, Ucrania o Siria. Tampoco podrían con una clase obrera organizada, ni con pueblos y naciones guiados por el espíritu de la libertad.

Impotentes no han podido someter a Siria, abriéndose la posibilidad de un Mediterráneo futuro sin intervención de intereses imperialistas y, con ello, la posibilidad del restablecimiento de nuestro centro geopolítico soberano, democrático, en paz, socialista y punto de unión entre sus diferentes pueblos, naciones y clases soberanas.

Porque el futuro nos pertenece a los pueblos, naciones y clases explotadas, porque la esperanza es nuestra, siempre aparecerán herederos de las luchas de liberación.

Hay que ser muy animal para dar la espalda al sufrimiento de la gente nos dijo Carlos Marx, por lo que siempre habrán humanos, en cada pueblo, en cada clase, en cada nación que, tomando posición por los que sufren, por los excluidos del sistema, persistan en la organización y la lucha.

El Sindicato Unitario de Andalucía forma parte de esos herederos y herederas de las luchas de liberación nacional y de clase. Hoy, desde el levante hasta el poniente andaluz, a la vez que extendemos el asesoramiento jurídico a más miembros de la clase obrera, no nos olvidamos de inscribir en nuestras banderas la consigna revolucionaria de “abolición del trabajo asalariado” y de cualquier otra forma de explotación de la naturaleza y/o humana.

Por ello se extiende nuevamente nuestro grito de paz:

¡Viva Andalucía Libre!

¡Viva la Clase Obrera Libre!

Mar 062018
 

Este 8 de marzo, día internacional de la mujer trabajadora:¡ Todas a la Huelga Feminista!

El Sindicato Unitario de Andalucía es una organización obrera de lucha, donde entendemos que forma parte fundamental de la misma la lucha contra todo tipo de privilegios, contra los privilegios de unas naciones sobre otras, de unas clases sobre otras de unas etnias o culturas sobre otras, en definitiva de unos seres humanos sobre otros.

Para nosotras la huelga feminista del 8 de marzo, día internacional de la mujer trabajadora, es una nueva oportunidad de lucha obrera.

Cuando Andalucía fue un país libre, las andaluzas, aunque siempre en el marco de una organización social patriarcal, teníamos derechos a tener propiedades, a estar a cargo de las empresas junto a sus maridos o en solitario, tenían derecho a la literatura, la filosofía, al divorcio, al ejercicio de la justicia, de la medicina, etc.…

Tras las invasiones y conquistas cristianas de Andalucía, las cruzadas contra herejes, la quema de brujas, el exterminio de las sociedades matriarcales indígenas de América, la caza de “pieles negras” africanas…  se nos impuso una cruel discriminación de clase, de etnia y de género, convirtiéndonos, a las que escapamos del exterminio, en meros instrumentos de trabajo de menor valor que los del varón que comparte nuestra clase y etnia, y en reproductoras y educadoras de mano de obra esclava.

Es una de las particularidades del Estado moderno, del sistema capitalista, la cosificación de unos seres humanos por razones de género, étnica o de orientación sexual. Donde los únicos a los que se les otorga  la consideración de verdaderos seres humanos son a los varones, blancos, heterosexuales, propietarios, cristianos y europeos.

El Sindicato Unitario de Andalucía apoya la huelga feminista del 8 de Marzo por la igualdad entre hombres y mujeres, como parte fundamental de la lucha por la erradicación de los privilegios de unos seres humanos sobre otros, de unas naciones sobre otras, como parte integrante de la lucha anticapitalista.

Apoyamos la huelga de 24 horas de todas las mujeres, porque la lucha por la libertad tiene que ser feminista, anticapitalista y soberanista o no habrá libertad posible para todas y todos.

Este 8 de marzo: TODAS A LA HUELGA