Concentración contra el Tratado de Libre Comercio UE-EEUU

La concentración se realizó el pasado 1 de diciembre convocada por el Sindicato Unitario, participando un centenar de compañeros y compañeras afiliados. También mostraron su apoyo de rechazo al Tratado Trasatlántico representantes de PCE, Nación Andaluza, PODEMOS y PCPE. En el acto el compañero Antonio Olivares leyó el comunicado que a continuación transcribimos.

OLYMPUS DIGITAL CAMERAEl TTIP, tratado de libre comercio entre los EEUU y la UE, lo podríamos considerar el penúltimo ataque de los de arriba contra los de abajo y contra el planeta, o mejor dicho el UNICO planeta.

Dentro de la vorágine capitalista, este acuerdo o plan maquiavélico; que se está llevando en secreto con total oscurantismo, es un “a por todas” lanzado y capitaneado por las grandes transnacionales norteamericanas y europeas para tratar de mantener sus multimillonarias cuentas de beneficios frente a los mercados emergentes de China, Rusia, Brasil y Sudáfrica. Todo esto a costa de la población trabajadora y del planeta, limitando o anulando lo que hasta ahora nos vendieron como derecho dentro del estado de bienestar.

Si bien el TTIP perjudica más a los estados del sur de Europa, a territorios como el andaluz el ataque se redobla. Las transnacionales creen que aún pueden exprimir más al pueblo trabajador andaluz. Creen que pueden apretarnos más aún. Y como ha ocurrido históricamente su Estado, el español, colabora cuando las élites capitalistas y los distintos gobiernos han maltratado nuestro pueblo, marginándolo económica y culturalmente, desviando hacia Andalucía unas industrias venenosas que solo han dejado las migajas del pastel, vía sueldos y expropiándonos riquezas y vidas humana.

Nos quieren convencer que con el TTIP vamos a volver al crecimiento económico. Cabe recordar que; en los momentos que ellos denominan  de crecimiento económico, en Andalucía lo único que ha crecido es el paro, teniendo que soportar; además, que se venda  esta tierra y a sus gentes como una población mantenida y subsidiada, olvidando; intencionadamente, los ejemplos de pueblo trabajador y comprometido que siempre ha dado nuestra gente, siendo motores ineludibles  de economías  europeas y de otros territorios del estado cuando abandonaron nuestra tierra para emigrar en busca de la hogaza de pan.

Unos acuerdos y pactos económicos que han hecho que Andalucía sea referencia en los mercados de exportación, aunque quizás sea mejor decir referencia en los mercados de expropiación, ya que lo que se ha sacado de nuestro esfuerzo y de nuestros recursos no han sido devueltos en la misma proporción vía riquezas y ganancias, ya que siempre el mercado andaluz ha estado en manos de capital foráneo, dejando todo en el robo de riquezas a cambio de sueldos de sustento.

Como prueba de que el TTIP hay que considerarlo como un paso más de las políticas liberales. Demos un breve repaso a algunas referencias significativas de cómo estas políticas han influido en nuestro territorio y en nuestras vidas:

Desde mediados del siglo pasado; aún en plena dictadura, comienza a recuperarse e introducirse en España las políticas liberales frente a las proteccionistas; que había mantenido hasta ese momento, aprobándose en 1959 el Plan de Estabilización y Liberalización, con lo que se logra una estabilidad en los precios, saneamiento de la balanza de pagos, aumento del turismo y las primeras inversiones extranjeras, esto; unido a la emigración hacia centro Europa de parte de la población trabajadora agraria y de una gran bolsa de trabajo femenino, logra bajar el paro.

La crisis del petróleo de 1973 provoca la caída de la producción y del consumo, lo que conlleva que gran parte de la emigración vuelva a una España que se encuentra con un mercado laboral que no es capaz de aglutinar a tanta mano de obra, provocando gran cantidad de luchas laborales que se unen a las luchas contra la dictadura.

En 1977 se firma los Pactos de la Moncloa entre todos los partidos con representación parlamentaria, el gobierno de Suárez y los sindicatos UGT y CCOO Un salto radical del liberalismo marcando un cambio drástico en el tratamiento de los problemas. En estos pactos se reconoce la flexibilidad en el despido y se fija un límite en el incremento salarial, definiendo el papel que cada territorio iba a desempeñar dentro del español, dejando a Andalucía el papel de despensa y abastecedor de materia prima para el resto del estado y para el mercado internacional.

España ingresa en la CEE en Junio de 1985, en el año 1992 se firma el acuerdo de Maastricht, donde se propone la coordinación y la vigilancia de las políticas económicas de sus miembros y quedan sometidos a una disciplina financiera y presupuestaria.

En Junio de 2011, se firma el Pacto del Euro, con el propósito de combatir la crisis y la deuda, con proposiciones para revisar las pensiones, restructuración de las cajas, reducción de las cotizaciones a la seguridad social, aumento del IVA, más privatizaciones, recortes salariales, ataques contra la negociación colectiva y posibilidad de descuelgues de los convenios, reforma del Art. 135 de la Constitución poniendo por encima el pago de la deuda antes que, sanidad, educación o pensiones.

Esta breve introducción viene a reflejar, grosso modo, como los distintos acuerdos han ido minando la capacidad de respuesta de la clase obrera frente a un mercado feroz y cada vez con más influencia sobre los gobiernos. La austeridad y los progresivos pasos liberadores del mercado han provocado  que la brecha entre ricos y pobres no deje de agrandarse, con una perdida de soberanía como estados para cederla al interés ilegítimo de unos cuantos.

El TTIP es un paso más en el avance de las políticas liberales ya que vuelve a incidir en la rebaja salarial, la pérdida de derechos laborales, privatizaciones, pérdida de garantías sanitarias y alimentarias y la ruina para las pequeñas y medianas empresas, esquilmación de los recursos del planeta, dejando la resolución de los conflictos entre estados y multinacionales a un tribunal organizado por las propias multinacionales.

Los ataques anteriores tuvieron poca respuesta por parte de la clase obrera, más enfuscada en echar horas extras para engañarse con el sentimiento de que se estaban convirtiendo en pequeños burgueses, mientras se hipotecaban en caprichos suntuarios, siguiendo una vez más los intereses de la clase poseedora. Nuestro pueblo, al igual que la clase obrera, ofrecimos  poca o nula resistencia al pacto del euro o a los tratados de Maastricht y Lisboa, dejando acomodar las políticas económicas a su antojo a los mismos que ahora tratan de meternos el TTIP.

Por otro lado, estos ataques nos tienen que servir a la clase obrera y nuestro pueblo para despertar del sueño que nos estaban haciendo vivir. Esperemos que esta vez tomemos conciencia de clase y pongamos todas nuestras energías en parar a los que nos llevan por la senda del liberalismo contra nuestros intereses.

Desde el Sindicato Unitario de Andalucía nos oponemos firmemente al TTIP, y proponemos que esta oposición debe ser algo más que el simple freno a dicho acuerdo totalmente contrario a los intereses de la clase obrera y del pueblo andaluz. Debería ser y así lo planteamos; como un paso más en la lucha anticapitalista, que culmine con un modelo nuevo en las relaciones de producción, que no puede ser otro que un modelo democrático entre las partes que formamos el triangulo productivo, capital, clase obrera y el planeta.

 

 

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