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1967-1968, corrían tiempos de fuerte represión, las reuniones de trabajadores y movimiento políticos y sindicales eran clandestinas. Organizaciones sindicales y derecho a huelga no estaban reconocidos.

El único partido legal era la Falange y el único sindicato, el vertical. El Sindicato Unitario (SU), se constituyó en los últimos años del franquismo impulsado por el partido político maoísta Organización Revolucionaria de Trabajadores (ORT).

El Sindicato Unitario:

Nace desde la más pequeña representación de la clase obrera, “EL TRABAJADOR”.
Emerge desde las Asambleas de trabajadores que se realizan en los distintos sectores, tajos, localidades…
Desde abajo hacia arriba, se llega a su Constitución el 1º de Mayo de 1.977 en Madrid.

El 20 de marzo de 1977 se reunieron en Madrid, 120 representantes de los Sindicatos Unitarios, pertenecientes a 31 provincias, en el primer encuentro estatal de la comisión Promotora. En esta reunión se ratificó la fecha del 1 de Mayo de 1977 para la celebración del Congreso Constituyente del Sindicato Unitario. La fecha elegida por la promotora sirve para unir el nacimiento del SU, a la lucha internacional que la clase obrera de todos los países desarrolla ese día.

Se consigue celebrar ese Congreso Constituyente aún al margen de la legalidad, ya que el Gobierno Civil prohibió su celebración. Hacinados en un salón de una institución religiosa, en las afueras de Madrid, un millar de personas procedentes de toda España constituyen en la más estricta clandestinidad el Sindicato Unitario. Entre banderas republicanas, críticas a otras centrales sindicales y partidos de izquierdas con gritos de “huelga general” y “unidad”, los asistentes aprobaron el nombre del nuevo sindicato, su anagrama, estatutos, nombre de su periódico y sus dirigentes.

El Sindicato Unitario nace con las puertas abiertas a todos los trabajadores para defender de forma unitaria y conjunta los intereses de la clase obrera. Con unos principios de clase que determinan su actuación y funcionamiento: DE CLASE, UNITARIO, DEMOCRÁTICO, ASAMBLEARIO, INDEPENDIENTE, SOLIDARIO, INTERNACIONALISTA.

Aquella organización fue la práctica del sindicalismo unitario porque agrupó a hombres de muy distinta ideología y las diferencias se lograban resolver haciendo que los trabajadores tuvieran la última y definitiva palabra en las asambleas.

Entendemos que nuestra situación laboral es fruto del propio sistema capitalista que para mantener su régimen de expropiación permanente de nuestra fuerza de trabajo no puede hacerlo de otra forma que sometiendo a los pueblos mediante la guerra y el saqueo, el recorte permanente de libertades y derechos y la destrucción progresiva del propio planeta.

La lucha por nuestros intereses en los convenios va pareja a nuestra lucha anticapitalista, donde nos proponemos participar con otras fuerzas afines en la creación de los órganos sociales y políticos necesarios para la redistribución de la riqueza una vez que nos hayamos apropiado los trabajadores y trabajadoras de los medios de producción.

“La Tierra, la Universidad y las fábricas para la clase obrera”.