Jun 212018
 

Desde mediados de los años 90 del siglo pasado asistimos a explosiones de protestas jornaleras, año tras año coincidiendo con el final de las campañas de los frutos rojos. La mayoría de las ocasiones aisladas y silenciadas, y en otras,  las  menos, con repercusión en los medios de comunicación. Todas ellas responden a las duras y denigrantes condiciones de trabajo padecidas durante las campañas, donde la práctica generalizada es el incumplimiento del convenio y resto de legislación reguladora de las relaciones laborales. Y donde en ocasiones, más de las que nos pudiéramos imaginar, no existen límites en bajeza humana y en humillaciones  constantes hacia la clase jornalera.

Así nos encontramos  en esta ocasión de 2018, con la repugnante y vomitiva situación en la que se han visto envueltas algunas compañeras que han tenido la valentía de denunciar haber sido acosadas sexualmente.

Este escenario de los campos  andaluces de Huelva tuvo un inicio en el tiempo pero parece no tener  fin.  Y como en toda situación en la que se producen sufrimiento y víctimas, existen unos culpables. Encauzar  las necesarias manifestaciones de rabia jornalera sin denunciarlos denotan una total ignorancia de la raíz de la situación laboral en las grandes explotaciones agrícolas andaluzas; o se encauzan buscando intereses ajenos a la búsqueda de soluciones reales y duraderas  o, lo que es peor, pudieran denotar complicidad con los verdugos.

Autores intelectuales.- La Unión Europea.

Los intereses generales de la Unión Europea, en la que el Estado español  es socio preferente al ser la cuarta economía de su Unión Monetaria (por lo que aporta su parte correspondiente), se concretan para el tema que nos ocupa dentro de la política económica de la Unión, que no consiste en otra cosa que el mantener la hegemonía franco-alemana sobre las Europas. Es decir, la hegemonía de la Europa noroccidental frente a la Europa mediterránea y la Europa oriental.

Y al servicio de esos intereses se planifica la actividad económica que ha de tener cada rincón, cada parcela, de este mercado unido europeo, en el que a Andalucía parece ser que le ha tocado en suerte  la producción  extractiva, la química básica, la agricultura intensiva y el turismo de masas.

Particularmente, la agricultura andaluza está destinada a: mantener la casta terrateniente del sector ante la competencia de países más competitivos en la producción agrícola; y a abastecer el mercado de la Unión de productos del sector primario y a bajo precio, para lo que se requiere una agricultura intensiva, devoradora de la fertilidad de nuestro suelo, y también de una gran cantidad de mano de obra barata.

Pero para llevar a cabo estos planes han de desregular previamente  el mercado laboral interno en el Estado español,  que en esos años estaba relativamente bien pagado y con derechos laborales  y sindicales reconocidos, también relativamente, aceptados y acatados por todos los agentes sociales.

Autores materiales.-

Estos  son: las Instituciones de gobierno europeas, el Estado español con sus Cortes Generales, Juntas autonómicas de gobierno (en nuestro caso la Junta de Andalucía), diputaciones y ayuntamientos, de quienes además dependen Jueces y policías. Y a los que se unen las mafias de tráfico de seres humanos. Veladores y fieles cumplidores todos ellos de los objetivos de la Unión con las siguientes herramientas:

  • Con el concurso de las mafias inundan el mercado laboral interno de mano de obra, forzando a la baja los salarios y relajando el cumplimiento de las leyes laborales y de los convenios. Aumentando la productividad y rentabilidad del tráfico de seres humanos y,  por lo tanto,  los recursos en “B” del Estado, que junto al incautado por el tráfico de armas y de drogas, constituyen los verdaderos fondos reservados que escapan de cualquier control democrático por mínimo que sea.

 

  • Con reformas laborales que vayan legalizando las situaciones de incumplimientos de leyes, de convenios, de reducción del jornal,  de aumento de los ritmos de trabajo y de aumento de la jornada laboral.

 

  • Con reformas del código penal que aumentan las penas y las multas de quienes se atreven a denunciar. Cuando no, usando los medios necesarios para hacer creer a la población ajena a estas actividades, en la maldad de los trabajadores o trabajadoras, en definitiva, en la maldad de las víctimas.

 

  • Inundado el mercado laboral interno con el efecto llamada que realiza la Unión Europea propagando su prosperidad, mientras que el hambre y las guerras que esa misma Europa provoca en África o en Oriente próximo, arrojan a cientos de miles de sus hijos e hijas, a pecho descubierto,  a ser explotadas y explotados por la voracidad y avaricia europea.

Esta situación provocó un fuerte cambio étnico en la clase obrera andaluza, fundamentalmente la jornalera, de la que su sector más atrasado y más animal pasa a convertirse en la quinta-columna del racismo de Estado y en el soporte material de apoyo a las alternativas de extrema derecha. Mientras que el sector más progresista y demócrata se vio reforzado con la organización y la lucha de estos nuevos componentes étnicos que con el tiempo aprendían el idioma, se enteraban de sus derechos y algunos y algunas de ellos y ellas encabezaron nuevas y refrescantes luchas.

¿Cómo impedir esto segundo?  Con el invento onubense de la contratación en origen, para lo cual se establece un número de trabajadores necesarios, resultado de las peticiones empresariales de mano de obra estable durante toda la campaña. Se crea una comisión formada por representantes de empresarios, instituciones del Estado y de los sindicatos que ostentan la condición de más representativos. Se elige un país con gente mucho más necesitadas que nosotras. Y se realiza la selección, preferentemente mujeres con cargas familiares. Dicen que para que no se queden y retornen, pero lo cierto es que son más pacientes en el sacrificio por las necesidades de sus descendencias y/o ascendencias.

Así que al gran número de jornaleras y jornaleros del mercado laboral interno, formado por gente nacida aquí como fuera de aquí, muchos de ellas y ellos “sin papeles”, se les une cada campaña agrícola para “ordenar los movimientos migratorios”, 20, 50 o 70 mil trabajadoras y trabajadores de más,  traídas desde cientos e incluso miles de kilómetros de distancia.

¿Alguien le ve sentido?  Pues lo tiene. En primer lugar se crea un nuevo tipo de relación laboral,  la de la mano de obra temporal de la gleba. Temporal,  pues se realiza para que cuando concluyan los  trabajos  de cada campaña desaparezca del mercado laboral interno del Estado español. Y de la gleba, pues sus condiciones de trabajo se asemejan más a la servidumbre  que  al trabajo asalariado,  en tanto que a muchas de ellas se les ha secuestrado los pasaportes, o se les dan “viviendas” dentro de las fincas, que no reúnen condiciones de habitabilidad, sin transporte público para desplazarse a los municipios cercanos para abastecimientos o relaciones sociales extra-laborales… Tampoco conocen el idioma ni entienden lo que  establecen los convenios y leyes laborales sobre sus derechos, ni conocen los mecanismos sociales de protección de los más necesitados, ni, por su condición de temporal,  tendrán tiempo de conocerlos.

En segundo lugar dejan a un gran número de jornaleras y jornaleros del mercado laboral interno sin trabajo, de los que los “sin papeles” juegan un papel fundamental: los asentamientos.

Durante las  campañas  agrícolas  se consiente por parte de las autoridades, el asentamiento de un gran número de sin papeles en las cercanías, malviviendo en chozas, dispuestos a trabajar en cualquier momento, a cualquier precio y bajo cualquier condición. Asegurando la recogida de los frutos todos los días de cada campaña, independientemente de las festividades, descansos, etc. que disfrutan los jornaleros y jornaleras del mercado laboral interno “con papeles”,  reforzando el carácter racista de la jerarquización de la mano de obra andaluza.

No obstante tenemos que decir que no nos oponemos a la contratación en origen para aquellos sectores para los que exista una verdadera oferta de empleo no cubierta por el mercado laboral interno, fundamentalmente en puestos de alta cualificación teórica, técnica y profesional.

Nosotras, la gente del Sindicato Unitario de Andalucía,  creemos que ante cada ataque, ante cada abuso que suframos la clase obrera y a los que podamos ofrecer resistencia, hay que, al mismo tiempo, señalar a los verdaderos culpables del sufrimiento jornalero del siglo XXI: la Unión europea y su manigero en Andalucía, el Estado español, sus Instituciones y agentes sociales.

Éstos últimos, incluso los llamados alternativos, que al reclamar respeto de derechos en la contratación en origen están defendiendo la existencia de las jornaleras de la gleba, que al reclamar mayor control democrático y mayor participación en las elecciones sindicales, no ponen en cuestión los instrumentos de control de la casta empresarial sobre la clase obrera, que al exigir mayor actividad y eficacia de la Inspección de Trabajo están poniendo en las manos del propio sistema que genera el dolor jornalero la exclusividad en erradicar ese dolor, que al estar presentes en las Instituciones como representantes de sus votantes aún no usan su situación privilegiada para denunciar a esas mismas Instituciones que se alimentan de nuestro sufrimiento.

Nosotras aún estamos esperando y fomentando la aparición y fortalecimiento de las organizaciones  sociales,  económicas  y políticas  que proclamen y trabajen por la socialización de la Tierra, liberándola de cualquier tipo de posesión, que proclamen la conversión de la clase jornalera en clase labradora, propietaria del fruto de su trabajo. Que asuman la resolución de nuestros problemas y sufrimientos como lo asumieron los federales andaluces de 1883 en su propuesta de Constitución andaluza. Es decir, que asuman las aspiraciones  del andalucismo revolucionario de Blas Infante.

En definitiva,  esperando y  fomentando la construcción de un marco andaluz  y democrático de relaciones laborales en el campo, la industria, el comercio y los servicios, donde las trabajadoras y trabajadores tengamos capacidad real y democrática de decisión sobre nuestras  condiciones  de vida y trabajo, y sobre la producción; qué, cuanto, cómo y para qué se produce, para lo que es necesario que Andalucía deje de ser esclava de Europa, su primera colonia interna. Por ello, hoy más que nunca

¡¡Viva la clase jornalera!!

¡¡Viva Andalucía Libre!!

Jun 132018
 

La Secretaría General de Acción Sindical del Sindicato Unitario de Huelva, se reunirá el próximo día 15 de junio, a las 19,00 horas en nuestros locales para tratar sobre los problemas más sobresalientes del sector del metal en nuestra provincia, centrados fundamentalmente en las contratas de la AIQBE, minas y parques eólicos. A la reunión acudirán algunos delegados y delegadas del sector así un grupo de trabajadores y trabajadoras.. De las conclusiones y acuerdos que se alcancen informaremos a todo el sector.

Jun 082018
 

Desde el Sindicato Unitario de Almería, estamos asistiendo a varios trabajadores que han interpuesto, a través de nuestros servicios jurídicos, demandas de despido y de reclamación de cantidad contra la empresa Servicios Sociosanitarios Generales.

Más allá de las futuras sentencias, que esperamos condenen a la empresa por despidos improcedentes y a pagar las cantidades debidas, los comentarios que nos hacen los trabajadores sobre sus condiciones de trabajo, aunque habituales en todos los servicios que la Junta de Andalucía tiene subcontratados con empresas privadas, no dejan de sorprendernos.

Esta empresa en cuestión, Servicios Sociosanitarios Generales, en la delegación de Almería al menos, se dedica al transporte de enfermos en ambulancias, cubriendo gran parte de la plantilla con contratos temporales en prácticas.

Estos trabajadores en concreto, además de haber cobrado un 40% menos de salario del establecido en el convenio de aplicación, han sido obligados a realizar servicios de urgencias con ambulancias colectivas, algunas sin un mínimo botiquín. Hay que tener en cuenta que las ambulancias colectivas son las usadas para quienes tengan problemas de movilidad, o vivan en zonas aisladas…

En dichas ambulancias colectivas se han llegado a transportar enfermos con roturas de cadera, tobillos, luxaciones de hombros o pelvis, ictus, infartos… y son conducidos por un sólo técnico de emergencias sanitarias, que no son ni auxiliares ni enfermeros. A veces han tenido que llamar al 061 para que las personas trasladadas en dichas ambulancias contaran con un servicio médico adecuado.

También podemos contar el caso de un trabajador que se está siendo investigado judicialmente por lo penal  ante la denuncia de los familiares de un enfermo que falleció en uno de esos transportes, sin que los servicios jurídicos de la empresa le hayan ofrecido hasta el momento algún tipo de cobertura jurídica.

No se nos puede olvidar otro comentario que nos hacen los trabajadores acerca de los desplazamientos que en ocasiones tienen que realizar a gran distancia, como por ejemplo de uno de Almería hasta Barcelona y vuelta, con un solo conductor, sin descanso reglamentario alguno en todo el recorrido, sin que haya recibido dietas o le hayan abonado hora extra alguna. Con el peligro que esto puede suponer para el propio trabajador, paciente, familiares y otros conductores, a lo que hay  que añadir el mal estado de algunos de los vehículos.

Y por ir terminando, destacar el trato que reciben estos trabajadores “en prácticas”, humillante e indigno para cualquier ser vivo, con cambios de horario permanentemente, realizando más de 3.000 horas de trabajo al año, como hemos dicho anteriormente, sin cobrar horas extras y con un 40% menos de salario de lo establecido en el convenio de aplicación. De tal forma que si bien al principio no denuncian por conservar sus puestos de trabajo, cuando los despiden, alegando fin de contrato, ninguno quiere recuperar su puesto de trabajo-esclavo.

Volveremos sobre este caso cuando vayamos teniendo las primeras sentencias de los juzgados de lo social de Almería, ante los que se ha demandado a la empresa por despido y en reclamación de cantidad de los salarios dejados de percibir.

No obstante, en un país que se autodefina como democrático y dirigido por sucesivos gobiernos socialistas durante cuarenta años como el Andaluz, debería estar prohibido constitucionalmente o estatutariamente, la externalización de los servicios públicos a empresas privadas.

Evidentemente, el objetivo de cualquier capital privado es el aumento de ese mismo capital: las ganancias, los beneficios. Y la Junta de Andalucía, sabiéndolo, no para de externalizar servicios públicos a empresas privadas. Vigilancia, limpieza, transportes, servicios sanitarios, sistema educativo, viviendas públicas… Grandes beneficios privados, puente hacia la corrupción, aumento de la explotación laboral, aumento de las desigualdades (a igual trabajo distintos salarios), de las enfermedades profesionales, accidentes y víctimas…

Nuestra Constitución, la andaluza de 1883, establece el derecho a la propiedad privada pero limitada por los derechos sociales. La Constitución impuesta en 1978 y el Estatuto de Autonomía para Andalucía dicen lo contrario, brindando al sol las libertades de empresa y mercado, a las que se les conceden las máximas protecciones políticas, jurídicas, policiales y militares llegados el caso. Y, por ello, el abandono de la prestación de los derechos sociales de toda la población en general y de la clase obrera en particular.

Leyes que protegen la avaricia del capital privado en cada concurso público para la realización de esos servicios externalizados a la actividad privada, y que ante la obligación de subrogación en los mismos derechos y salarios de los trabajadores y trabajadoras de las plantillas, o les amenazan con el despido si no se bajan los salarios, como por ejemplo la marinería de los Puertos Públicos Deportivos de Andalucía, donde acordaron bajárselos, o se les amenaza con el despido si no se bajan los salarios, como por ejemplo al personal administrativo de esos mismos Puertos Públicos, donde fueron despedidos y despedidas por no acordar bajarse los salarios, ya de por sí bastante insuficientes.

Blas Infante, en su programa electoral a Cortes Constituyentes de la II República en la candidatura Coalición Republicana Revolucionaria Federalista Andaluza, abogaba por la remunicipalización y reprovincialización de todos los servicios públicos, con la prohibición de dejarlos en manos del capital privado.

Desde el Sindicato Unitario de Andalucía soñamos porque en este periodo preelectoral, a un año de próximas elecciones municipales, autonómicas y europeas, surjan candidaturas que defiendan programas de este tipo, para que podamos iniciar la construcción de una Andalucía verdaderamente democrática y con un gobierno verdaderamente socialista. O como establece  nuestra Constitución de 1883: una Andalucía autónoma y soberana,  organizada en una democracia republicana y representativa… que busca la igualdad social mediante la independencia económica del pueblo.

Por un Marco Andaluz y Democrático de relaciones laborales

Fuera explotadores y explotadoras de Andalucía.

Viva Andalucía Libre

May 022018
 

Un año más, nos hemos manifestado por la reivindicación de este uno de mayo como fecha señalada en la lucha de la clase obrera, en parte como  recuerdo y homenaje de lxs que nos precedieron con su ejemplo de lucha, eso creemos que lo conseguimos cada año en mayor o menor medida y por otra parte, intentamos que cada año este primero de mayo pudiera ser el inicio definitivo de lo que debe ser la toma de conciencia de la clase obrera y la necesidad y obligación, de luchar no solo  por los derechos que se nos han arrebatado, si no por los que nunca hemos disfrutado.

Empeñados como estamos en discutir más las posiciones de partidos políticos, algunos que se siguen llamando de manera obscena de izquierdas, otros que parecían iban a coger la bandera de la lucha obrera y de las gentes en las calles y han caído en el conformismo institucional de la cómoda poltrona y algún otro empeñado en difuminarse en todo este maremoto de aguas turbias, estamos dejando la lucha obrera en un segundo plano, siendo cómplices de manera consciente o inconsciente de un juego en el que no ponemos las reglas ni las condiciones.

Son momentos nuevamente de reacción popular en las calles, pensionistas organizados sin la participación de ninguna institución o las mujeres hartas de soportar una sociedad patriarcal que las mantenía como habitantes de segundo orden, han demostrado que cuando un grupo de explotadas toma conciencia y lucha por dejar de ser inferiores, los supuestamente superiores, tiemblan y corren como ratas a ponerse al lado de dichas reivindicaciones.

La clase obrera y en especial la andaluza, seguimos siendo carne colonial, con lo que ello conlleva de inferioridad y sumisión, sueldos de subsistencia, trabajos precarios y temporales con jornadas a ritmo de tamborilete de galeras, cual condena impuesta a las etnias inferiores que tenían que purgar como galeotes y que como en el siglo XVII  en tiempos de guerra eran reclutados forzosamente entre los varones jóvenes de los pueblos para poner en activo a las galeras de guerra.

La guerra ahora es económica y el armamento se denomina “competitividad” y es ahí donde la clase obrera debemos abandonar el  papel de balas que lanzar contra la clase obrera de otros estados y pueblos que nos han impuesto.

Esta guerra o lucha de clases, hay dos maneras de afrontarlas, en reuniones en hoteles de 5 estrellas con unos interlocutores de los trabajadores que no piden nunca opinión a aquellos que supuestamente representan, justificado todo en busca de la paz social. Una paz social que aunque suena muy bien, no olvidemos que para la Clase Obrera solo ha traído recortes en salarios y derechos,  esa paz social que solo interesa a los poderosos no es otra cosa que el aborregamiento y empobrecimiento de los trabajadores y la única paz se refleja en las cuentas de beneficios de las multinacionales.

La otra forma es la que llevamos a cabo sindicatos radicales como así intencionadamente nos llaman desde los medios de comunicación, desde  los empresarios y hasta desde esos otros representantes de los trabajadores.

¿Y que hay realmente detrás de esa radicalidad?, ¿que es lo que temen de nosotros?- Pues detrás de esa radicalidad hay la independencia de cualquier partido político u organización empresarial, la independencia económica que nos da la subsistencia con las cuotas de los afiliados, el contar antes de negociar con la opinión de los trabajadores a los que representamos y seguir contando con lo que se decida entre todos en una asamblea antes de dar el visto bueno a cualquier acuerdo, está el tratar de no ser los tutores de ningún trabajador si no apoyo de los trabajadores en información y asesoramiento ya que consideramos que ningún trabajador va a defender cualquier asunto que le afecte con más convencimiento y conocimiento de causa que el mismo. Eso es lo que nos hace ser nombrados como radicales, esa libertad en presentar propuestas que hacen viable cualquier negociación pero que implica equilibrar la balanza entre empleado y empleador, el dejar sin argumentos a los que solo piensan en sus beneficios, en dialogar con evidencias pero desde la igualdad como en cualquier relación. Nuestra radicalidad y su temor coinciden en tanto que saben que no vamos a cambiar, saben que tenemos claro del lado de quienes estamos, saben que un despido para nosotros nunca será una victoria por mucho que se consiga la correspondiente indemnización.

Como esos galeotes que raramente eran liberados, no podemos ni debemos conformarnos con que el ritmo de la boga sea inferior en algunos momentos o que nos den de beber dos veces más al día, ignorando el estar encadenados y acostumbrados al tintineo de la cadena cada vez que nos movemos, solo seremos libres cuando dejemos de pensar como esclavos, dejaremos de ser radicales cuando ellos dejen de comportarse como explotadores.

Huelva como última parte de esta colonia llamada Andalucía, sigue en manos de la sumisión a las industrias básicas, sigue soportando la extracción de nuestras minas, ambos modelos productivos basados en la esquilmación de nuestras riquezas por capitales extranjeros, que tras recoger el beneficio y llevarlo fuera de nuestro territorio dejan sueldos de miseria, condiciones laborales de explotación y destrucción de nuestro medioambiente al que perdemos para siempre ya que no hay responsabilidad de recuperación por parte de los que lo destrozan.

Otro de los ejemplos de lo que nos han impuesto como modo de supervivencia es el turismo del todo incluido, al que maquillan llamándonos el “caribe de Europa”, como si fuese un lujo el disfrutar de un clima benigno a cambio de condiciones laborales que rozan las de la esclavitud, ya que hay que estar disponible para estas multinacionales de fuera de la provincia a demanda, con horarios y jornadas de trabajo que no solo complican si no que van contra cualquier intento de poder hacer vida familiar, en especial para la mano de obra femenina rompiéndose la espalda a 3 euros la habitación.

Sin olvidar la situación del campo, en especial de la fresa y los cítricos donde las condiciones laborales de los que con la espalda doblada y al ritmo de galeras, intentan sacar el jornal a golpes de cajas llenas, son inhumanas.

 

Por una clase obrera libre, sea por Andalucía los pueblos y la humanidad viva el primero de Mayo y viva la lucha de la clase obrera.

Abr 302018
 

VIVA ANDALUCÍA LIBRE

VIVA LA CLASE OBRERA LIBRE

Son ya 129 los años que han transcurrido desde que se estableciera por la II Internacional, el 1º de mayo como día internacional de la clase obrera, en conmemoración de los anarquistas ejecutados en Estados Unidos por luchar por la mejora de las condiciones de vida y trabajo.

Muchas víctimas de la lucha obrera han caído desde entonces hasta hoy, cuando aún, en la mayoría de países, la acción sindical, reivindicativa, las manifestaciones, reuniones… no sólo siguen prohibidas sino castigadas como acciones terroristas contra el Orden y la Ley.

También es verdad, que en un pequeño rincón de ese mundo, en Europa occidental, en el pasado siglo, el empuje de la revolución bolchevique y la fuerte organización obrera en los demás países, consiguieron arrancar ciertos derechos democráticos. Aunque hoy, sin la amenaza bolchevique, y sin que la clase obrera esté aun nuevamente organizada, nos los están arrebatando todos y cada uno de ellos.

HUELVA: MANIFESTACIÓN
Antiguo estadio , 12:00 h.

Y nos la arrebatan desde su democracia, desde sus leyes, desde sus constituciones, policías y ejércitos. Leyes que no dudan en aplicar al enemigo, al pueblo, porque para los amigos están el enchufismo y el favoritismo.

Hoy, siglo XXI, un 90% de la clase obrera mundial está fuera de esa Europa occidental. Étnicamente no son blancos, en religión no son cristianos, y en género son, en su mayoría mujeres a un par de euros/día por 16 o más horas de trabajo,  sin las más mínimas condiciones de seguridad y salubridad.

La libertad de mercado y la libertad de comercio del capitalismo están asentadas en el sufrimiento de la mayoría de la población mundial. La acumulación brutal e indecente de riquezas en unas pocas manos, se asienta sobre gente que sufre y muere en la indigencia.

Estos son los valores supremos del sistema capitalista: acumulación privada de riquezas, caiga quien caiga.

129 años después de aquella primera conmemoración internacional de la lucha obrera, el balance es poco alentador. Nunca en la historia de la humanidad ha habido tanta acumulación de riquezas en tan pocas manos, nunca en la historia de la humanidad se ha esquilmado tanto a naciones y pueblos indefensos, y nunca en la historia de la humanidad se ha conseguido tanta diferencia entre ricos y pobres como con la instauración del sistema capitalista.

Pero al igual que los poderosos han ido aprendiendo y refinando la dominación y explotación sobre la mayoría de la población, las personas dominadas, explotadas y las naciones expoliadas hemos ido aprendiendo. Hoy la vieja Europa está de nuevo en crisis y con ella el amo que  impuso a Andalucía, el Estado español. Sus partidos, sus sindicatos, sus Instituciones están en crisis, corroídas de corrupción, desde las más altas instancias hasta el municipio más pequeño.

Y para sostenerse en el poder no dudan en acorazar al Estado, en hacerlo más y más policiaco contra quienes se defienden de las agresiones del capitalismo. Penas de cárcel y multas millonarias para la disidencia, mientras que para los amigos corruptos la prescripción de delitos o cárcel de cinco estrellas.

Europa occidental y su jefe los Estados Unidos de Norteamérica, están en franca decadencia. Ni pudieron en Vietnam, ni pueden en Venezuela, Ucrania o Siria. Tampoco podrían con una clase obrera organizada, ni con pueblos y naciones guiados por el espíritu de la libertad.

Impotentes no han podido someter a Siria, abriéndose la posibilidad de un Mediterráneo futuro sin intervención de intereses imperialistas y, con ello, la posibilidad del restablecimiento de nuestro centro geopolítico soberano, democrático, en paz, socialista y punto de unión entre sus diferentes pueblos, naciones y clases soberanas.

Porque el futuro nos pertenece a los pueblos, naciones y clases explotadas, porque la esperanza es nuestra, siempre aparecerán herederos de las luchas de liberación.

Hay que ser muy animal para dar la espalda al sufrimiento de la gente nos dijo Carlos Marx, por lo que siempre habrán humanos, en cada pueblo, en cada clase, en cada nación que, tomando posición por los que sufren, por los excluidos del sistema, persistan en la organización y la lucha.

El Sindicato Unitario de Andalucía forma parte de esos herederos y herederas de las luchas de liberación nacional y de clase. Hoy, desde el levante hasta el poniente andaluz, a la vez que extendemos el asesoramiento jurídico a más miembros de la clase obrera, no nos olvidamos de inscribir en nuestras banderas la consigna revolucionaria de “abolición del trabajo asalariado” y de cualquier otra forma de explotación de la naturaleza y/o humana.

Por ello se extiende nuevamente nuestro grito de paz:

¡Viva Andalucía Libre!

¡Viva la Clase Obrera Libre!

Abr 022018
 

Desde hace tres años, las organizaciones firmantes de este manifiesto venimos trabajando en el marco de las Jornadas por la Constitución Andaluza de Antequera, en la reivindicación y desarrollo de este proyecto de Constitución que los Federalistas andaluces redactaron para la consecución de la Soberanía nacional de Andalucía y la soberanía económica de la clase trabajadora.

Tras estos tres años de contactos y trabajos, hemos constatado la necesidad de profundizar en la acción para que el esfuerzo y el tiempo invertido no queden en una mera formulación teórica.

Por este motivo, hemos formalizado lo que de facto ya estaba creado, un espacio donde el soberanismo andaluz de clase ponga en común ideas, propuestas y acciones sobre el convencimiento de la necesidad de dotar a Andalucía de herramientas propias, de organizaciones que tengan por referente exclusivamente Andalucía y sus gentes, sin depender de proyectos estatales que mantienen a Andalucía como trampolín para conseguir poder en la política estatal.

Sobre esta base de un proyecto exclusivamente andaluz, vamos a desarrollar un proyecto político, social, sindical y cultural basado en los siguientes principios ideológicos:

  • Soberanismo
  • Anticapitalismo
  • Feminismo
  • Antieuropeismo
  • Mediterraneidad

El Espacio Soberanista Andaluz (ESA) se articula como un espacio de lucha para todas las personas y colectivos que desde una voluntad transformadora luchan por la libertad nacional y social de la clase trabajadora andaluza; un espacio netamente andaluz y socialista que tiene por objetivo sustituir el actual modelo económico capitalista por otro donde la gestión democrática de los recursos naturales y humanos esté en manos de la clase trabajadora: una vía andaluza al socialismo.

Esta vía andaluza al socialismo se estructura en la defensa de los derechos políticos del pueblo andaluz, la defensa de la clase trabajadora en la lucha por la redistribución de la riqueza, la lucha contra el paro y contra la precariedad laboral, la remunicipalización de los servicios municipales  básicos, la nacionalización de los sectores estratégicos, la defensa del territorio contra la explotación abusiva y la destrucción para beneficio de las élites económicas, por la superación del actual modelo patriarcal, por la defensa de la identidad y la lengua andaluza y contra las políticas de inferiorización lingüística y social que pretenden mantener el actual marco de opresión al que está sometido el pueblo andaluz.

Así mismo, nos declaramos internacionalistas en el sentido de solidaridad con todos los pueblos que al igual que el nuestro luchan contra situaciones coloniales y de opresión, rechazando la pertenencia de nuestro pueblo a la UE, la OTAN y el FMI por ser estos, espacios de acumulación de capital a costa de la opresión de la clase trabajadora, priorizando nuestra actividad en la construcción de un espacio de solidaridad en torno al Mar Mediterráneo, por ser este el espacio geográfico donde tradicionalmente Andalucía ha desarrollado su influencia cultural y comercial, un espacio de intercambios culturales, técnicos y comerciales que ha fructificado en  civilizaciones que han posibilitado el progreso material y cultural de los pueblos.

A partir de hoy el Espacio Soberanista Andaluz inicia una ronda de contactos que se prolongará durante varias semanas  con otras fuerzas políticas nacionales andaluzas con las que hemos coincidido esporádicamente en la lucha por algunos de los propósitos que manifestamos más arriba con la intención de agrupar de manera estable y coordinada al mayor número de fuerzas posibles.

Espacio Soberanista Andaluz (Sindicato Unitario / Nación Andaluza / Andalucía Comunista).

Andalucía, 27 de marzo de 2018.

Mar 062018
 

Este 8 de marzo, día internacional de la mujer trabajadora:¡ Todas a la Huelga Feminista!

El Sindicato Unitario de Andalucía es una organización obrera de lucha, donde entendemos que forma parte fundamental de la misma la lucha contra todo tipo de privilegios, contra los privilegios de unas naciones sobre otras, de unas clases sobre otras de unas etnias o culturas sobre otras, en definitiva de unos seres humanos sobre otros.

Para nosotras la huelga feminista del 8 de marzo, día internacional de la mujer trabajadora, es una nueva oportunidad de lucha obrera.

Cuando Andalucía fue un país libre, las andaluzas, aunque siempre en el marco de una organización social patriarcal, teníamos derechos a tener propiedades, a estar a cargo de las empresas junto a sus maridos o en solitario, tenían derecho a la literatura, la filosofía, al divorcio, al ejercicio de la justicia, de la medicina, etc.…

Tras las invasiones y conquistas cristianas de Andalucía, las cruzadas contra herejes, la quema de brujas, el exterminio de las sociedades matriarcales indígenas de América, la caza de “pieles negras” africanas…  se nos impuso una cruel discriminación de clase, de etnia y de género, convirtiéndonos, a las que escapamos del exterminio, en meros instrumentos de trabajo de menor valor que los del varón que comparte nuestra clase y etnia, y en reproductoras y educadoras de mano de obra esclava.

Es una de las particularidades del Estado moderno, del sistema capitalista, la cosificación de unos seres humanos por razones de género, étnica o de orientación sexual. Donde los únicos a los que se les otorga  la consideración de verdaderos seres humanos son a los varones, blancos, heterosexuales, propietarios, cristianos y europeos.

El Sindicato Unitario de Andalucía apoya la huelga feminista del 8 de Marzo por la igualdad entre hombres y mujeres, como parte fundamental de la lucha por la erradicación de los privilegios de unos seres humanos sobre otros, de unas naciones sobre otras, como parte integrante de la lucha anticapitalista.

Apoyamos la huelga de 24 horas de todas las mujeres, porque la lucha por la libertad tiene que ser feminista, anticapitalista y soberanista o no habrá libertad posible para todas y todos.

Este 8 de marzo: TODAS A LA HUELGA

Feb 212018
 

La Plataforma Onubense en defensa de las Pensiones Públicas, nos ha hecho llegar un comunicado-convocatoria al Sindicato Unitario de Huelva, dirigido “a los comités de empresa y organizaciones de la clase trabajadora”, llamando a la movilización del próximo día 22 de marzo que la Coordinadora Estatal en defensa de las Pensiones Públicas ha organizado.

El Sindicato Unitario de Huelva está con, y apoya, a la Plataforma Onubense y por ello, hace un llamamiento a la afiliación del sindicato en Huelva a la participación en dicha manifestación así como a la labor de la Plataforma provincial.

Debemos tener en cuenta que la pérdida del poder adquisitivo de las pensiones y la posibilidad de que desaparezcan por una posible quiebra de la Seguridad Social española, ha ido pareja a la pérdida del poder adquisitivo de los salarios, a la precarización laboral, a la pérdida de derechos democráticos y laborales, y a la privatización de los servicios públicos, o lo que es lo mismo, a la conversión en negocios privados de la prestación de los derechos sociales que TODOS los gobiernos desde la Transición han llevado a cabo, con la complicidad y/o incompetencia de la Junta de Andalucía para revertir esta situación.

Contención salarial y precarización laboral que han sido acordadas en cada pacto por la negociación colectiva, firmados y sentenciados por la patronal, el gobierno de turno y las grandes centrales sindicales. ¡De aquellos polvos, estos lodos!

Ahora, algunos de los que han estado gobernando y hoy están en la oposición, a un año vista de las próximas elecciones municipales, autonómicas y europeas, y a dos años de las generales (en caso de que no se adelanten), apoyan y fomentan también esta movilización. Incluso esas grandes centrales sindicales que han suscrito aquellos pactos de negociación colectiva que moderaban salarios y reducían derechos (mientras aumentaban los beneficios empresariales), también se esfuerzan en la convocatoria del próximo días 22 de marzo. Bienvenidos a la lucha por las pensiones públicas que otras personas hemos defendido en solitario siempre y que seguiremos defendiendo antes, durante y después de las contiendas electorales, luchando y oponiéndonos a los pactos que han permitido poner en peligro las pensiones públicas y que las ha empobrecido, así como los que se hagan en el futuro, con el mismo o con nuevos gobiernos españoles que ahonden la precarización y empobrecimiento de trabajadores y trabajadoras.

MANIFESTACIÓN, 22 de Febrero de 2018

Plaza de la Constitución (Ayuntamiento), a las 11,00.

Dic 042017
 

En 1977, cerca de dos millones de gente andaluza salieron a la calle empuñando nuestra verde, blanca y verde; harta de paro, de emigración, de señoritos, de pobreza, harta de burlas, de exclusión… harta de cuarenta años de fascismo.

El Sindicato Unitario de Andalucía en la ofrenda a Caparrós, 3 de diciembre de 2017

Eran gente orgullosa, valiente. El poder tenía que ahogar ese sentimiento. Y lo intentó.

Aún no tengo claro si fue por conciencia o coincidencia la elección del día 4, pero en esos primeros días de diciembre del año 1868, tras el triunfo de la Revolución liberal de septiembre, el gobierno provisional y el ejército regular se disponían a clausurar las juntas revolucionarias y las milicias ciudadanas que éstas tenían bajo su control.

Un batallón de los Voluntarios de la Libertad de Cádiz, con Fermín Salvochea a la cabeza, se opuso a su disolución1, sobre todo después de que el gobierno  provisional hubiera excluido a los demócratas del gobierno y de la constitución de Ayuntamientos sin el concurso del Sufragio Universal.

Las juntas y sus milicias fueron fundamentales para convertir un pronunciamiento militar más, encaminado a un nuevo cambio de gobierno, en una auténtica revolución. Una vez en el poder, los liberales conservadores, moderados y monárquicos, excluyeron a quienes defendían la democracia desde abajo y las reivindicaciones del 4º Estado, la clase obrera, que ya empezaba a participar en política dentro del partido demócrata.

Una revolución, dos objetivos: unionistas y federales; conservadores y demócratas. No fue derrotada Isabel II, solo se inició un paréntesis en el reinado borbónico. Los vencidos fueron los presos y los muertos que defendían los derechos sociales y la democracia desde abajo. De los que defendían el poder del pueblo.

En 1977, por conciencia o coincidencia, se eligió el 4 de Diciembre para expresarnos en andalú contra nuestra marginación, pobreza y miseria a pesar de vivir en una tierra rica. Y ahí también se enfrentaron dos objetivos contradictorios. Por un lado los que preparaban el Pacto de Antequera2, por otro los que defendían la Andalucía que soñó Infante. Aquellos, los que aceptarán y acatarán el marco autonómico que quedará fijado en la Constitución monárquica, éstos, los que luchaban por hacer realidad la Andalucía autónoma y soberana, organizada en una democracia republicana representativa y que no recibiera su poder de ninguna autoridad exterior al de las autonomías cantonales que la instituyeran. La que, además, se preparara para el advenimiento de la igualdad social mediante la independencia económica del pueblo. Es decir, por hacer efectivo el contenido socialista, soberanista, republicano y democrático de nuestra Constitución, la andaluza de 1883.

Fue un 4 de Diciembre de vencedores y vencidos. El 4 de Diciembre de quienes estaban preparando el actual Estado de Derecho y el 4 de Diciembre de a quienes les volverían a ningunear la justicia, la justicia para nuestras víctimas.

El fascismo no podía consentir a dos millones de gente andaluza en la calle exigiendo justicia, reparación y democracia, orgullosa y valiente. Tenía que ahogar esos sentimientos revolucionarios y lo intentó asesinando a Caparrós, y lo consiguió un 28 F.

Durante los cuarenta años que han transcurrido desde entonces, los vencidos han mantenido la llama del 4 de Diciembre revolucionario. Años que han estado silenciados y aislados pero que cada vez que reivindicaban esta fecha como el Día de Andalucía, sus quejíos llegaron a otros, y nos pellizcaban el corazón.

Ahora somos más conscientes de la derrota y más gente concienciada de que la derrota nos llevó al 28 F, al triunfo definitivo en Andalucía del orden político y de la paz social de la que era capaz la monarquía española restituida por Franco, el nuevo Estado de Derecho al que someter a Andalucía y a su clase obrera.

Pero gracias a esa labor callada de los vencidos, callada no por afónica sino por silenciada, cortocircuitada, para nadie hoy en Andalucía pasa desapercibida esta fecha. Bien por la ilusión que desprende, bien por desprecio.

Pero también somos más, o al poder les interesa que seamos más por lo que sea, o “pel que sigui” como se diría en catalán3. Hoy se vuelven a enfrentar dos tipos de 4 de Diciembre. El que se repliega al Estado de Derecho burgués, centralista, capitalista, machista y europeo, y el 4 de Diciembre que sigue soñando con una Andalucía soberana y socialista. Aquél, como pieza clave en el actual proceso constituyente español, y éste, el del proceso constituyente mediterráneo, euroafricano, euro oriental, universalista, socialista y feminista. En una palabra, andaluz. El 4 de Diciembre legal frente al 4 de Diciembre legítimo.

Porque toda la gente que desde sus escaños, círculos o asambleas han tomado posición en defensa del actual Estado de Derecho y de la legalidad, se han opuesto a la legitimidad de la lucha de los pueblos. Éstos también se han manifestado en conmemoración de nuestro 4 de Diciembre. Y junto a ellos y ellas, la gran mayoría, gente ilusionada y engañada, reconducida al orden político y la paz social sometida a la Constitución franquista del 78 que aclama al actual Estado de Derecho burgués, capitalista, centralista, machista y europeo.

Un Estado de Derecho que también defienden los fascista que cada vez, en mayor número, salen del armario para defenderlo y defenderse de quienes continuamos la lucha por la defensa de la vida, de la vida digna, de la vida libre.

Un Estado de Derecho que asume y presume de la conquista de Andalucía, de la expansión europea basada en sojuzgar al otro, al diferente, o de eliminarlo cuando no le es rentable explotarlo. El Estado de Derecho que asume y presume del genocidio en sus colonias.

Un Estado de Derecho que nació y se impuso acompañado de ruidos de sables, con amenazas constantes de golpes de Estado para dejar a nuestras víctimas en las cunetas, sin reparar el daño ni hacer justicia con Infante, con Verdejo, con Caparros, ni con las cientos de miles de hermanos y hermanas nuestras.

Pero a pesar de por lo que sea, o “pel que sigui”, los vencidos también somos más, estamos en más sitios, más organizados y contamos con un programa revolucionario, soberanista, andaluz, socialista, feminista, democrático y republicano. El marco es nuestra Constitución, la Constitución andaluza de 1883, que como Riego con la “Pepa”, la proclamaremos pueblo a pueblo hasta que el poder termine acatándola. Y estamos construyendo nuestro programa revolucionario, pero no con escritos o discursos, sino con hechos.

Contamos en estos últimos tres años con la realización de tres Jornadas por la Constitución andaluza en Antequera, Sevilla y Granada, dos manifestaciones por la Constitución de Andalucía, la de este año flanqueado por fascistas.

Pocas y pequeñas organizaciones pero en plural, con ámbitos de actuación en muchos territorios y sectores, con gente de todo el arco generacional, luchadores y luchadoras viejos y viejas, nuevos y nuevas. Y organizaciones políticas, sindicales y culturales.

Hoy, el quejío del 4 de Diciembre, nuestro quejío, puede peñizcar a más corazones. Somos gentes valiente, orgullosa. Quizás el poder vuelva a intentar ahogar nuestros sentimientos y quizás los consiga nuevamente. O quizás no, y seamos nosotros y nosotras quienes venzamos para que no haya vencidos, para que venza el ser humano, la vida digna, la vida libre.

Y en esto estamos, organizando las próximas Jornadas por la Constitución andaluza, las IV Jornadas que haremos en Huelva, la tartésica Onuba, la musulmana Welwa, la obrera Huelva. Pero de mientras desarrollando campañas por nuestra Constitución en nuestros municipios; piezas claves, fundamentales, las primeras determinaciones de nuestra lucha de liberación. Y dotándonos de organismos comunes, no para construir un sujeto político andaluz, electoralero, de los que tienen la política, o aspiran a tenerla, como profesión, sino para constituirnos la gente de Andalucía y a Andalucía misma como sujeto político, como sujeto constituyente.

Y en eso os esperamos y esperamos vuestras aportaciones con más hechos, para ir confeccionando nuestro programa revolucionario, el que persigue, desde la legitimidad de la lucha por los derechos de las víctimas y de los que sufren, de los excluidos del sistema, la construcción de nuestro propio Estado de derecho, el Estado de Derecho andaluz, soberanista, socialista, feminista y mediterráneo.

Por todo ello, conmatriotas, compatriotas:

Viva Andalucía soberana y socialista,

Viva Andalucía Libre.

 

Notas:

1 La rebelión encabezada por Fermín Salvochea, miembro del partído demócrata y de la I Internaciona, como jefe de un escuadrón de los Volntarios de la Libertad de Cádiz, se extendió por Puerto de Santamaría, Jeréz y otras localidades andaluzas.

2 La Organización Revolucionaria del Trabajo (ORT), fundora del Sindicato Unitario, también firmó el Pacto de Antequera. Mientras nuestros dirigentes nos pedían continuar la lucha, algunos de ellos se aseguraban buenos puestos en las nuevas Instituciones “democráticas”.

3 Lo expresamos en catalán en referencia a la intensidad con la que convocan las fuerzas del régimen a los andaluces y andaluzas cuando el pueblo catalán sale a la calle a exigir sus derechos nacionales.

 

Nov 302017
 

Hace 40 años, cerca de dos millones de gente andaluza salieron a las calles empuñando la verde, blanca y verde, harta de paro, de emigración, de señoritos, de pobreza. Harta de burlas, de exclusión… Harta de 40 años de fascismo.

Las esperanzas inundaban sus corazones y el régimen se apresuró a reconducir nuestro grito de libertad hacia el orden político y la paz social, mediante la represión y el asesinato de Caparrós.

A la vista del tiempo transcurrido, Andalucía está llena aún de gente harta de paro, de emigración de neoseñoritos, de pobreza, de burlas, de marginaciones. Harta de la falsa democracia que impone su Estado de Derecho apaleando al pueblo.

En aquel entonces, la apuesta por la ruptura fracasó y se impuso la reforma y el acatamiento al orden constitucional. El orden que ha conseguido mantenernos con las más altas tasas de paro, de pobreza y de marginación de todo el Estado español.

Mientras que por otro lado, ha sido el orden que ha permitido un crecimiento económico constante hasta la crisis, que iniciada en 2008 aún persiste. Un crecimiento económico constante que no es otra cosa que una acumulación constante de capital en manos privadas y privandonos al pueblo de nuestros más elementales recursos para la vida.

El Sindicato Unitario de Andalucía tiene como fin la construcción de una Andalucía libre de explotadores y la emancipación de la clase obrera de la explotación capitalista y, como se establece en nuestros estatutos, a ese objetivo se contribuye defendiendo los intereses económicos  sociopolíticos de nuestro pueblo. Ya que entendemos, como uno de nuestros principios rectores, que la lucha de la clase obrera andaluza por mejorar sus condiciones de vida y de trabajo y de terminar con la explotación capitalista, es paralela a la lucha por la conquista de los derechos históricos del pueblo andaluz.

Por ello el Sindicato Unitario de Andalucía participa y apoya a quienes se proponen heredar la lucha por la ruptura (no ya con la dictadura, sino con el actual régimen heredero de la dictadura) y a quienes han mantenido la reivindicación del 4D como día de Andalucía.

Así que nos vemos en Málaga el día 3 de diciembre a las 17,00 horas en la esquina de la Alameda con Puente de Tetuán, en memoria de Caparrós y de Infante, quien no dejó de soñar con una Andalucía libre y soberana y con la clase obrera liberada de la explotación capitalista.

Viva Andalucía soberana y socialista

Viva Andalucía libre.